martes, 20 de octubre de 2026

México

Especialistas urgen elevar inversión educativa al 8 por ciento del PIB

Ante los resultados del informe PISA 2025, expertos señalan la necesidad de incrementar el presupuesto educativo para mejorar el rendimiento académico en México.

Redacción Despacho Nacional
Foto: eleconomista.com.mx

Especialistas en política pública y representantes del sector académico han planteado la necesidad de que el Estado mexicano destine al menos el 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación. Esta propuesta surge tras la reciente publicación de los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025 por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, los cuales subrayan retos estructurales significativos en los niveles de competencia académica de los jóvenes.

El análisis de los datos internacionales sugiere que el rezago en áreas fundamentales como matemáticas y lectura requiere una intervención presupuestal mayor a la ejercida en años anteriores. Según las proyecciones discutidas en diversos foros de análisis educativo, este incremento permitiría fortalecer la infraestructura escolar, actualizar los materiales didácticos y mejorar las condiciones laborales del personal docente en todo el territorio nacional.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) enfrenta el desafío de integrar estas recomendaciones en el marco de la planificación financiera nacional. Si bien la administración actual ha priorizado diversos programas sociales, diversas voces en la Cámara de Diputados han comenzado a debatir la viabilidad de una reasignación presupuestal significativa que priorice la calidad educativa como motor de desarrollo económico y social a largo plazo.

Los expertos advierten que, de no realizarse un ajuste en la inversión, las brechas de aprendizaje podrían profundizarse en las entidades con mayores índices de vulnerabilidad. La propuesta central enfatiza que la inversión debe enfocarse en la capacitación continua de maestros y en la modernización de los planes de estudio, asegurando que los recursos lleguen directamente a las aulas y a los estudiantes que más lo necesitan.

Finalmente, el debate sobre el financiamiento educativo se mantiene abierto en el Congreso de la Unión. Mientras los legisladores evalúan las partidas presupuestales para el próximo ciclo, el llamado de la comunidad académica resuena como una medida indispensable para revertir las tendencias negativas observadas en las evaluaciones internacionales recientes.

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