miércoles, 29 de julio de 2026

México

Adicción a dispositivos digitales afecta el desarrollo cognitivo en menores mexicanos

Especialistas advierten que el uso temprano de smartphones genera dependencia similar a sustancias y altera procesos cognitivos en niños menores de 12 años.

Redacción Despacho Nacional
Foto: eleconomista.com.mx

Especialistas en neuropsicología y salud mental en México advirtieron este martes sobre los riesgos que implica el acceso temprano a dispositivos móviles, comparando la adicción tecnológica con mecanismos de dependencia química. De acuerdo con las expertas, el uso constante de teléfonos inteligentes antes de los 12 años está directamente relacionado con alteraciones en el desarrollo cognitivo, la capacidad de atención y la regulación emocional de los menores de edad en el país.

El fenómeno, que ha sido monitoreado por profesionales de la salud, señala que la exposición prolongada a estímulos digitales rápidos libera dopamina en el cerebro de manera similar a como lo hacen ciertas sustancias adictivas. Esta dinámica genera una búsqueda constante de recompensas inmediatas, dificultando que los niños y adolescentes desarrollen paciencia, concentración profunda y habilidades sociales necesarias para su integración en el entorno escolar y familiar.

La Secretaría de Salud ha señalado en diversos foros la importancia de supervisar el tiempo de pantalla desde etapas tempranas, subrayando que la falta de límites claros en el hogar contribuye al agravamiento de este problema. Aunque el acceso a la tecnología es una herramienta educativa fundamental, las especialistas enfatizan que su uso indiscriminado sin acompañamiento adulto puede derivar en diagnósticos de ansiedad, irritabilidad y trastornos del sueño en la población infantil mexicana.

Como propuesta para mitigar estas afectaciones, las especialistas sugieren a las autoridades de la Secretaría de Educación Pública la implementación de programas de alfabetización digital y salud mental más robustos en las escuelas. Asimismo, exhortan a las familias a establecer horarios estrictos y promover actividades físicas que fomenten la desconexión necesaria para un neurodesarrollo saludable, evitando que los menores se conviertan en usuarios dependientes de los algoritmos de entretenimiento.

Finalmente, se hizo un llamado a la sociedad civil para reflexionar sobre los hábitos actuales de consumo digital. La prevención del deterioro cognitivo depende de una combinación de políticas públicas bien estructuradas y un cambio cultural que priorice la interacción humana y el aprendizaje tangible sobre el entretenimiento virtual ininterrumpido.

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